Cada tipo de cabello tiene una necesidad única. Encontrá tu elemento, entendé lo que le pasa a tu pelo y elegí los productos pensados para vos.
El cabello de agua tiende a ser liso y delicado. Se apaga rápido, se reseca con el calor y necesita una hidratación constante para recuperar el brillo y el movimiento. No soporta productos pesados — necesita liviandad y nutrición al mismo tiempo.
El cabello de fuego es intenso y tiene mucha personalidad, pero también mucho frizz. Absorbe la humedad del ambiente, se encrespa con el calor y necesita protección constante. El objetivo es sellar la cutícula y domarlo sin apagarlo.
El cabello de tierra es fuerte pero se reseca con facilidad, especialmente si tiene química, decoloración o mucho calor encima. Necesita nutrición profunda y tratamientos que reparen desde adentro. Cuanto más le das, mejor responde.
El cabello de aire tiene movimiento propio y mucha textura. El rizo necesita definición sin peso, hidratación sin rigidez. Con los productos correctos, el rulo se potencia y el frizz desaparece. La clave está en respetar la forma natural.